viernes, 17 de mayo de 2019

Klartelera 16-05-2019

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  1. Los hermanos Sisters (37 min)
  2. Vivir deprisa, amar despacio (44 min)
  3. De la India a París en un armario de Ikea (48 min)
  4. La tragedia de Peterloo (1:06 h)
  5. Timadoras compulsivas (1:27 h)
  6. La intervención (1:34 h)
  7. Pokémon: Detective Pikachu (1:43 h)
  8. Los paraguas de Cherburgo (1:46 h)
Recomendaciones (1:49 h): Los hermanos Sisters, De la India a París en un armario de Ikea, La tragedia de Peterloo, Los paraguas de Cherburgo, Buñuel en el laberinto de las tortugas, Gracias a Dios, Dobles vidas, La caída del imperio americano, Green Book, Mula

1 comentario:

Elantonio. dijo...

Juan y Pablo. En vuestra impagable y extensa dedicación a estrenos de cine, no podéis dejar pasar la ocasión de ver también los reestrenos importantes. Y el jueves 23 reestrenan "Operación dragón". Y eso no se puede obviar.
Parece ser que ha habido una campaña para que la gente comprara las entradas con antelación para según el éxito en las ventas, proyectarla. E iba a exhibirse, aparentemente, en el Babel y en el Kinépolis. Supongo que dicha campaña no ha dado los frutos deseados y parece ser que solo se proyectará en el Babel. Yo, por revivir mi infancia, hubiera ido derechico a verla, pero lamentándolo mucho, para verla en el Babel la veo en mi comedor.(Dicho sea sin ningún demérito para los Babel, auténtico pulmón oxigenante entre el cine actual). Bueno, por si no vais, os dejo mi comentario de cuando la repasé (en un superciclo en el que me puse las cuatro) hace unos años...

"En el comentario de “Furia oriental” dije que tal vez fuera ése su mejor título, pero no, revisada “Operación dragón”, personalmente no me cabe duda de que es esta última la mejor de su corta carrera. Probablemente Furia oriental tenga elementos más atractivos, pero si nos acogemos al producto cinematográfico final, la película de Robert Clouse es mucho más “cine”. Para empezar, está narrada bastante bien, vamos, normalita, pero no a trompicones como las tres anteriores. Es una superproducción y se nota, en la fotografía (he visto una copia impecable), en los exteriores y escenarios (la isla de Han, las construcciones que en ella hay, parece que se hubieran construído realmente para tal fin), en la música, del gran Lalo Schifrin (tampoco para tirar cohetes, pero por lo menos no han tenido que recurrir a Pink Floyd o a Isaac Hayes), con una partitura ciertamente “bondiana”, pues mucho de Bond tiene este título. Y en el reparto, un chino, un yanki y un negro, para atraer un mayor número de espectadores. Por supuesto, ya que era un vehículo para el protagonismo de Lee, el americano fue John Saxon, pero es curioso imaginar qué hubiera pasado si se hubiera elegido a una estrella de mayor calibre, no busquemos más: en los propios amigos de Lee, bien Steve McQueen o James Coburn. Elucubraciones, dejémoslo ahí; Saxon cumple con su cometido y las cuatro patadas que arrea las da con cierto empaque… Sobre Jim Kelly, pues otro tanto digo. Ahora bien, viendo los cuerpos delgados, pero fibrosos y fuertes de Kelly y Lee, me vino a la cabeza la actual moda de contemplar a Vin Diesel o The Rock, auténticas moles dedicadas al culto del músculo inflado, haciendo de héroes de acción, cuando serían más indicados para personajes como Hércules (The Rock ya lo ha hecho) o a Hulk.
Volviendo a las actuaciones, incluso Bruce Lee está comedido, supongo que por estar dirigido al estilo occidental, apenas hace carasas y su gesto serio le va bien para el papel en el que, además de repartir justicia, al estilo Bond, busca una venganza personal. Por cierto, muy curioso que en el doblaje lleve la voz de Jack Nicholson o de Michael Caine.
Por tercera vez, resalto el tono “bondiano” de la película, con ese malo megalomaníaco al frente de casi un imperio del mal y que también, en vez de procurar la muerte de un modo efectivo, deja pasar la ocasión y el héroe, o los héroes, pueden zafarse y acabar con él mismo… La escena en la que va mandando a sicarios contra Lee y Saxon, y los manda en oleadas de cuatro (para que nuestros amigos puedan con ellos) gritando (4 ó 5 veces, qué fuerte), “¡¡¡matadlos, destrozadlos!!!”, junto con algún que otro maniqueísmo bastante evidente, hacen que no pueda ser una obra maestra del género de acción (subgénero artes marciales)
En resumen, un entretenimiento aceptable para un público en general (por ejemplo, un abogado, una viuda, un bakaluti o un votante del…) y una maravilla imprescindible para los seguidores del mítico Bruce Lee repleta de imágenes y escenas para el recuerdo, el duelo y la patada giratoria al caracortá, el animaluco de Bolo, las peleas por los subterráneos o el duelo final en la sala de los espejos."